PLRA

Partido Liberal Radical Auténtico

EL PARTIDO

Partido: Partido Liberal Radical Auténtico
Página web: http://www.plra.org.py/
Direccion: Iturbe Nº 936
Telefono: 498 442 - 498 443

 
 

HISTORIA
El Partido Liberal Radical Auténtico fue fundado en la ciudad de Asunción con el nombre de Centro Democrático por un conjunto de ciudadanos entre quienes predominaban veteranos de la Guerra contra la Triple Alianza, jóvenes intelectuales e incipientes dirigentes gremiales, el 10 de julio de 1887, lo que lo inviste como el partido político más antiguo del Paraguay. Su primer presidente fue el héroe de la Guerra, don Antonio Taboada, y su primer secretario general fue el joven periodista José de la Cruz Ayala, Alón, portavoz de la clase media y los sectores populares. El redactor del acta de su fundación fue el joven intelectual Cecilio Báez. En 1890 cambió su denominación por la de Partido Liberal, en 1967 por la de Partido Liberal Radical, y en 1978 por la actual.

El 18 de octubre de 1891 el Partido organizó una insurrección popular contra el gobierno colorado del Presidente Juan Gualberto González, que fracasó. El Presidente del Directorio, mayor Eduardo Vera, héroe de la victoriosa batalla de Curupayty y lugarteniente del General José Eduvigis Díaz, murió en combate en esa fecha. La valentía y el idealismo de esta gesta inspiraron al Partido, que llegó al poder tras la Revolución Nacional de 1904, encabezada por el Presidente del Directorio, Dr. Benigno Ferreira, quien se desempeñó desde 1906 como Presidente de la República con brillantez y patriotismo.

El Partido Liberal gobernó el Paraguay desde el 17 de diciembre de 1904 hasta el 17 de febrero de 1936. Durante ese ilustre periodo, el Paraguay fue gobernado por estadistas civiles, honestos y democráticos, dedicados enteramente al servicio del pueblo y de la patria, como los Presidentes Eduardo Schaerer, Manuel Franco, Manuel Gondra, José Patricio Guggiari, y Eusebio Ayala. Entre ellos se destaca el máximo estadista paraguayo de la historia, el Dr. Eligio Ayala, quien ejerció la Presidencia de la República de 1923 a 1928.

Los gobiernos liberales fortalecieron las instituciones democráticas, promovieron la prosperidad social en un marco de libre mercado, competitividad económica e igualdad de oportunidades, desarrollaron la educación hasta el más alto nivel en la historia del país, alentaron el arte y la cultura, modernizaron los servicios sociales, la arquitectura y las comunicaciones, profesionalizaron y equiparon las Fuerzas Armadas de la Nación, y prepararon minuciosamente la defensa nacional para la Guerra del Chaco de 1932 a 1935. En ese enfrentamiento bélico contra la dictadura militar de la hermana nación boliviana, el gobierno enteramente civil y democrático del Presidente Eusebio Ayala conservó bajo la soberanía paraguaya el 60% del actual territorio nacional, mediante una conducción diplomática, económica y militar impecable.

El Presidente Ayala fue derrocado y enviado al exilio por un golpe militar apoyado por demagogos populistas, simpatizantes del totalitarismo europeo de la época, en 1936. Los populistas, mezclados con los militares antiliberales, actuaron de manera irrespetuosa e irresponsable. Devolvieron a los prisioneros de guerra, enajenaron las armas a potencias extranjeras, dividieron y desmoralizaron a las Fuerzas Armadas, y debilitaron la posición paraguaya en la mesa de negociaciones sobre el tratado de paz.

A partir de 1936 la tendencia política que se afianzó paulatinamente en el Paraguay fue la de una dictadura militar apoyada por el Partido Colorado, que se caracterizó por el terrorismo de Estado, la indefensión de los intereses nacionales, la corrupción como sistema, el desprestigio internacional, el calamitoso atraso educativo y cultural, la grave insolidaridad social en campos como la salud, la vivienda y el trabajo, la práctica indigna del prebendarismo de Partido único, y la desfiguración cínica de las instituciones constitucionales por medio de la cual los Poderes Legislativo y Judicial se convirtieron en serviles apéndices del Ejecutivo.

Durante ese largo y oprobioso periodo, a pesar de la más sangrienta e infame persecución, el Partido Liberal fue la principal fuerza política de la resistencia, a la que aportó el mayor número de mártires, torturados y exiliados.

La apertura democrática de 1989 permitió que el Partido se reorganizara, y convocara a las grandes masas de sus adherentes y simpatizantes a numerosos triunfos en elecciones nacionales, departamentales y municipales. A pesar de que el país sigue gobernado por una minoría impopular y corrupta, bajo los cinco gobernadores liberales viven hoy más paraguayos que en el resto del territorio nacional, y de acuerdo con los datos estadísticos de las más recientes elecciones, el Partido Liberal Radical Auténtico encabezará nuevamente el gobierno de la República, en un marco de amplia concertación democrática, en el año 2008.